En el vibrante corazón de Santander, el Club de Leones Bucaramanga Sotomayor ha cerrado un periodo leonístico 2025-2026 marcado por la entrega, la solidaridad y un impacto social transformador. Bajo el lema de servicio constante, nuestro club no solo ha cumplido metas administrativas, sino que ha tejido una red de apoyo que ha tocado las vidas de cientos de personas en nuestra región.
El servicio comenzó con una planificación estratégica rigurosa, permitiendo que cada iniciativa alcanzara su máximo potencial. Un pilar fundamental fue la educación y la paz; a través del tradicional Concurso Cartel de la Paz, fomentamos la creatividad y los valores en las aulas del Instituto Politécnico Sede C y el Instituto Promoción Social del Norte.

La salud visual fue otra de nuestras prioridades. Mediante jornadas de tamizaje en instituciones emblemáticas como el Dámaso Zapata, el Instituto de Promoción Social del Norte y la Fundación Niños Para Dios, logramos prevenir posibles cegueras y mejorar la calidad de vida de nuestra niñez, complementado con la entrega de gafas a jóvenes que las necesitaban con urgencia. Asimismo, marcamos presencia en el Congreso de la Visión con actividades de bienestar, promoviendo la salud integral.
Nuestra labor llegó también a quienes más lo necesitan. El Taller de Costura y Bordado no solo fue un espacio de aprendizaje, sino de amor, logrando la confección de ajuares para bebés del Plan Canguro, brindando un cálido inicio de vida a hijos de madres en situación de vulnerabilidad. La atención al adulto mayor fue una constante; visitamos el Ancianato San Antonio de Padua en Mesa de los Santos y apoyamos con medicamentos al ancianato Bienestar del Anciano, mientras que en la Fundación Santa Rita de Cascia entregamos alimentos para combatir el hambre de abuelos en abandono.
La capacidad de respuesta ante la crisis fue otro de nuestros hitos. Tras el devastador incendio en el Asentamiento Humano 12 de Octubre, los clubes de leones de Bucaramanga unimos fuerzas en una jornada de ayuda humanitaria inmediata, demostrando que en la unión está la verdadera fuerza del león.
Finalmente, nuestro compromiso con el planeta y la salud pública se consolidó mediante la donación de tapas para la Fundación Sanar y la recolección de plástico para Botellas de Amor. Estos logros fueron honrados con la visita de nuestra gobernadora, Cecilia Navarro de Orozco, quien pudo constatar que el Club de Leones Bucaramanga Sotomayor sigue siendo un faro de esperanza.
Cerramos este ciclo con la satisfacción del deber cumplido, pero con el corazón listo para el siguiente reto. Porque donde hay una necesidad, hay un León dispuesto a servir.


